¡clara división en el pan. Neos contra duros!
por Héctor B. Parra Rodríguez
09 de enero de 2015

 

La dirigencia estatal del PAN y las candidaturas son la “manzana de la discordia” entre los neos y los duros del PAN. Sin embargo el asunto se les ha complicado con los problemas de corrupción con algunos panistas, lo que cambia el escenario político para ambos grupos.

Algunos que consideraban que la candidatura de Marcos Aguilar Vega, era garantía de triunfo y no había competido que le arrebatara la “mano”, incluso lo veían como ganador en las próximas elecciones; ahora observan esa candidatura endeble y riesgosa, perdedora para otros más objetivos en materia política.

Este es otro problema que se asocia a lo turbio del proceso de renovación de la dirigencia, calificado así por los duros. Estos, o sea los duros, afirman que deben de cambiar su perspectiva en la candidatura a la presidencia municipal de Querétaro y buscar otro a la brevedad posible. Los neos insisten en dejar a Marcos Aguilar como el mejor candidato. Aun no hay acuerdo y el tiempo los consume.

Y los duros no dejan de tener razón en el descrédito que ha sufrido quien era ya el candidato firme, Marcos Aguilar. La percepción de la ciudadanía, si no toda por supuesto, sí aquella interesada en los asuntos públicos, ven con desconfianza a quien pensaban era ya el ganador por anticipado. Dentro de las posibilidades reales y jurídicas, la situación del hoy diputado federal podría empeorar, en caso de resultarle presunta responsabilidad de algún hecho delictivo. Esta es una realidad inocultable. Por eso no quieren arriesgarse los duros a recibir un “durísimo revés” en plena campaña y proponen cambiar de candidato. El problema es ¿Quién? Aquí radica la mayor dificultad para conciliar a los grupos.

Y la caballada, aunque flaca, se ha echado literalmente encima para ratificar la reelección de José Báez Guerrero. Al grupo que encabeza Ricardo Anaya, le urge terminar con el proceso; los neos quieren seguir usufructuando la franquicia del PAN, sin importarles si está o no plagado de irregularidades el mismo proceso implementado por los neos. Micaela Rubio Méndez, dicen los mismos duros, no articula ideas si no le dan la indicación, ella simplemente dice cumplir con lo estipulado en la convocatoria y de ahí no la sacan. Ella no cederá, por eso de nada sirve hablar con ella, argumentan; la decisión está en otro lugar.

En conclusión el tiempo se les agota a los panitas, tanto a los duros como a los neos y los conflictos internos, no previstos hace apenas un par de meses, ahora los ahogan; es necesario y urgente que se pongan de acuerdo si desean ser competitivos en la contienda.

Francisco Domínguez, quien encabeza a los duros, tiene que demostrar, que probar fehacientemente que será un buen candidato y por tanto un diligente negociador. Sin embargo tampoco ha podido, hasta ahora, armonizar los intereses de los grupos antagónicos. Una vez más -a través de estos conflictos- queda demostrado que el poder no solo corrompe, también divide.