¿Perdonarías al asesino de tu hijo?
por Paulo Yolatl
16 de abril de 2017
La pregunta es muy fuerte y más para quienes han sufrido una pérdida de esa naturaleza y en condiciones violentas.
 
Qué responderían los papás de Marisol Catalán Zamora, una joven estudiante de la Upaep que hace años fue secuestrada y asesinada por sus propios compañeros de escuela. La depresión fue demasiada que años más tarde su padre se suicidó. Los responsables de este hecho que conmocionó a la sociedad poblana fueron detenidos y están pagando su condena en la cárcel.
 
Qué responderían los papás de Isarve Cano Vargas, joven estudiante de la BUAP ultimada también por sus compañeros, un homicidio que se registró hace exactamente dos años (17 de abril de 2015) en el municipio de Tehuacán.
 
Qué respuesta darían los padres de Sebastián Préstamo Rivera, otro destacado estudiante de la Prepa Tec que fue secuestrado y asesinado por sus propios amigos. Por cierto, meses después uno de los supuestos integrantes de la banda que secuestraron a Sebastián Préstamo fue hallado muerto en uno de sus domicilios en el estado de Veracruz, presentaba  heridas de tortura y un tiro de gracia.
 
Qué responderían los papás de Iraís Ortega Pérez, otra estudiante de la BUAP, quien corrió con la misma suerte.
 
Qué decir del caso de Paulina Camargo Limón, quien también fue asesinada por estar embarazada, aunque su cuerpo aún no ha sido hallado pese a la declaración de su pareja sentimental quien confesó el crimen.
 
¿Los padres de todas estas víctimas ya perdonaron a quienes les arruinaron la vida?
 
¡Qué difícil situación!
 
Esta pregunta se hace en relación a la película “La Cabaña” que desde hace unos días ya está en la mayoría de las salas de cine de la ciudad de Puebla, causando desde luego polémica con este tema.
 
La trama es sobre un padre que en circunstancias extrañas pierde a su menor hija, por lo que se ve envuelto en un mar de confusión a tal grado que tiene un acercamiento con Dios, quien lo lleva a conocer el camino del perdón.
 
La cinta ampliamente recomendable -homónima del best seller de William P. Young- sin duda nos invita a la reflexión y nos muestra la existencia del bien y del mal.
 
Pero es muy seguro que la mayoría de quienes han pasado por este terrible trance no piensan lo mismo, no otorgan el perdón, es muy complicado dejar todo en el pasado.
 
Incluso han pensado en buscar venganza.
 
¿Ustedes qué harían?